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Las supersemillas de moda

La quinua tiene altos niveles de vitamina B y E, además de minerales como calcio, magnesio, hierro, fósforo, potasio y zinc.

La quinua, los arándanos, la moringa, la chía, la cúrcuma y la arúgula, entre otros, son llamados superalimentos por sus propiedades nutricionales. Incluso, en los últimos años se han puesto de moda por el efecto de la mercadotecnia, pues prometen ayudar a perder peso, proteger contra el cáncer o retrasar el envejecimiento.

 El término “superalimento”, sin embargo, no tiene base científica. Por eso, desde hace una década la Unión Europea prohibió tal definición en los empaques, a menos que se refieran a una propiedad específica con fundamentos sólidos.

 Por supuesto, esto no demerita que sean buenos para la salud. Solo hay que tener claros sus alcances y limitaciones. Aquí hacemos un repaso a algunos de estos granos y hierbas.

Quinua

El pseudocereal, perteneciente a la subfamilia Chenopodioideae de las amarantéceas, es originario de Los Andes y también es llamado “grano de oro”.

“Tiene el doble de proteínas que el arroz y altos niveles de vitamina B y E, además de minerales como calcio, magnesio, hierro, fósforo, potasio y zinc. Asimismo, es rico en nutrientes antiinflamatorios y contiene nueve aminoácidos esenciales para la dieta del ser humano”, refiere la nutricionista Gladys Sagastume. “Es perfecto para los diabéticos por su almidón de bajo índice glucémico; para los celiacos también es bueno porque sus ácidos grasos no tienen gluten”, añade.

Otra de sus propiedades es que tiene altos porcentajes de fibra, lo cual es ideal para eliminar toxinas y otros residuos perjudiciales para el organismo. No obstante, un estudio de la Universidad Wollongong, de Australia, refiere que aún no hay algo concluyente respecto a sus propiedades.

En cualquier caso, para consumirlo lo primero que se debe hacer es lavarlo y hervirlo. Luego, se sugiere mezclar con cereal, con arroz o acompañarlo con fruta o ensaladas.

La Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la Agricultura (FAO), lo considera un “recurso de gran importancia en la seguridad alimentaria”, por lo que el 2013 fue decretado el año internacional de ese grano.

Moringa

La popularidad de esta planta ha crecido en los últimos años. De hecho, el expresidente cubano Fidel Castro la puso de moda al decir que era el secreto para luchar contra la desnutrición.

La Moringa oleífera es originaria del norte de India, Etiopía, Filipinas y Sudán, aunque también abunda en los países tropicales y subtropicales. 

A la moringa se le atribuyen diversas propiedades medicinales.

El nutricionista Luis Pedro Gómez indica que “sus hojas son ricas en proteínas, minerales y vitaminas A, B y C. Se recomienda a mujeres embarazadas y lactantes, así como a niños”. Asimismo, asegura que tiene altos contenidos de calcio y hierro y que su consumo es equivalente al de las espinacas.

El Centro Internacional para la Investigación Agroforestal añade que tiene altas dosis de cistina y metonina, que son aminoácidos que escasean con frecuencia.

La FAO indica que los guisantes verdes y el material que rodea la piel se cocinan y que las flores pueden consumirse en té, como remedio para el resfriado. Además,  los productos derivados de la moringa tienen propiedades antibióticas, contra el tripanosoma y la tensión baja.

Medicinalmente también se dice que actúa contra espasmos, úlceras e inflamaciones, y que las semillas y cortezas se emplean para tratar problemas circulatorios.

El saber popular asegura que cura y previene hasta 300 enfermedades, incluidas la diabetes, los dolores de cabeza o el acné, pero no hay estudios científicos que lo corroboren.

Chía

La antigua civilización maya la empleaba para hacer harina o té.

Es una fuente importante de vitamina B, así como de calcio, magnesio, fósforo, zinc y Omega 3.

Se recomienda beber bastante agua luego de consumir chía.

Algunos estudios refieren que esta semilla reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y la depresión. Sin embargo, debido a su característica gelatinosa una vez humedecida, es posible que cause problemas intestinales como estreñimiento. “Si se le piensa incorporar en la dieta —puede ser con smoothies, barras energéticas, granola o yogures—, se recomienda beber mucha agua”, comenta Gómez.

Arándanos

Son conocidos porque reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, pues tienen ciertos compuestos llamados antoclaninas, de la familia de los flavonoides.

Los arándanos mejoran la memoria y retrasa el envejecimiento.

Estudios refieren que son buenos para mejorar la memoria y que tienen gran cantidad de antioxidantes y de proantocianidinas, lo cual potencia el sistema inmunitario y baja el riesgo de desarrollar cáncer.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés), de Eswtados Unidos, refiere que tiene baja cantidad de grasa y sodio, es libre de colesterol y rico en fibras, así como refrescante, tónico, astringente y diurético.

Fuentes: El País, El Espectador y Milenio.